miércoles, 15 de octubre de 2008

QUISTES MAXILARES

Introducción


Los quistes son lesiones frecuentes y clínicamente importantes ya que a menudo son destructivos, provocando síntomas y signos significativos, especialmente al hacerse grandes o cuando se infectan. Un quiste esta formado por tres estructuras fundamentales, una cavidad central, un revestimiento epitelial y una pared exterior. Estos pueden presentar grados variables de inflamación que alteran su morfología, oscureciendo sus rasgos característicos. En algunas ocasiones la totalidad del revestimiento del quiste puede ser destruida, haciendo su resolución total sin tratamiento.

Diferentes anomalías y lesiones que son presentadas en el organismo humano, en especial en la región orofacial, tienen su origen en problemas surgidos en el desarrollo dentario, provocando inconvenientes de diferente orden, que pueden ir desde una pequeña lesión periapical, hasta presentar una inflamación mayor, con pérdida de piezas dentarias múltiples.

El presente trabajo presenta las diferentes presentaciones de quistes mandibulares en donde se puede encontrar el origen, la presentación clínica y radiográfica, así como también su tratamiento. Encontraremos diferentes tipos de quistes en donde notaremos que el origen de la mayoría de estos, se halla en alguna extravagancia en el desarrollo dentígero, que provoca una serie de problemas que son detectados cuando ya encontramos a la estructura completamente formada y por lo tanto los métodos para resarcir estas situaciones que son en su mayoría invasivos.


I. QUISTES MAXILARES

Un quiste es una cavidad anormal con contenido (líquido, células, aire o una combinación), rodeada casi siempre por una pared de tejido conectivo y/o epitelio, pudiendo derivar éste del aparato odontogénico o haber sido incluido durante el período embrionario. Se consideran los quistes de los maxilares como lesiones no tumorales, y por tanto, benignas, aunque en algunos casos se produzca malignización sobre los mismos. Se lo define como una cavidad patológica con un contenido líquido, semilíquido o gaseoso, no originado por el acumulo de pus, y que suele estar aunque no siempre, revestida de epitelio. Así se engloban como quistes las lesiones de los maxilares, epiteliales o no y las de los tejidos blandos, descartando los abscesos por acumulo de pus.
Otros autores definen el quiste como cavidades formadas por epitelio y tejido conectivo, con contenido líquido o semilíquido.

1.- CLÍNICA. SÍNTOMAS Y SIGNOS

Generalmente son asintomáticos en sus estadios iniciales, a menos que se infecten secundariamente o alcancen un tamaño significativo que produzca deformidad del hueso afecto, retención o desplazamiento de piezas dentarias. Pueden provocar la reabsorción de raíces dentales próximas, aunque no es común, y la compresión de estructuras cercanas, como el nervio dentario inferior, provocando alteraciones sensoriales en el hemilabio inferior correspondiente.

2.- HISTOLOGIA

Todos los Quistes tienen tres características microscópicas comunes:
Cavidad central
Epitelio, la mayoría de las veces plano estratificado escamoso no queratinizado. Aunque los de la maxila y que están cerca del seno maxilar, algunas veces es seudoestratificado del tipo “respiratorio”.
El epitelio está asentado sobre un tejido conjuntivo vascular que puede estar francamente colagenizado o con infiltración inflamatoria mononuclear.
La presencia de tejido epitelial en el interior de la médula del maxilar superior e inferior es una característica de estos huesos y que los diferencia de los otros huesos del esqueleto.
La fuente de este epitelio es odontogénica y no odontogénica.

- Epitelio Odontogénico.- Representa vestigios de los órganos del esmalte o de la lámina dental que pueden existir en forma de órganos del esmalte no desarrollados o como restos epiteliales de Malassez.

- Epitelio no Odontogénico.- Se observa en el maxilar superior y representan restos del epitelio que cubría los procesos embrionarios que generan el maxilar. Se encuentran a lo largo de la línea de cierre de los procesos embrionarios, es decir, a lo largo de la línea media del paladar (línea de fusión de los procesos palatinos) en la zona entre los caninos e incisivos laterales del maxilar superior (Línea de fusión de los procesos globular y maxilar en la línea de cierre de procesos nasales medio y lateral con el proceso maxilar. Otra fuente de epitelio no Odontogénico son los restos del conducto nasopalatino, conducto revestido de epitelio que en las primeras etapas de vida fetal une la cavidad nasal y bucal. Algunas veces observamos inclusiones de glándulas epiteliales en la zona retromolar provenientes de la glándula salival que pueden dar lugar a tumores de la glándula salival (no quistes).

3.- CLASIFICACIÓN:

Los maxilares contienen en su epitelio Odontogénico y no odontogénico. De acuerdo con ello en los maxilares se forman dos tipos de quistes Quistes Odontogénicos (verdaderos) Quistes no Odontogénicos .También existen los quistes que no están revestidos por epitelio por lo que no son verdaderamente quistes, son los llamados quistes no epiteliales o pseudoquistes.



A. QUISTES ODONTOGENICOS:
Proviene de vestigios del órgano del esmalte o de la lámina dental .
- Quiste Primordial
- Quiste Dentígero
- Quiste de la erupción
- Quiste Multilocular
- Quiste Radicular
- Quiste Residual
- Queratoquiste Odontogénico
- Quiste Periodontal Lateral
- Quiste Gingival del Adulto
- Quiste Gingival del Recién Nacido
- Quiste Odontógeno Glandular
- Quiste Odontogénico Queratinizante Calcificante

B. QUISTE NO ODONTOGÉNICO:
Surgen de los restos epiteliales que cubrían los procesos embrionarios que generan el maxilar.

Surgen de la fusión de los procesos faciales por eso se llaman Quistes Fisurales
- Palatino Alveolar Medio
- Alveolar mediano
- Glóbulo Maxilar
- Nasoalveolar
- Mandibular mediano

Surgen de los restos de conducto Nasopalatino
- Nasopalatino



II. QUISTES ODONTOGÉNICOS

1.- QUISTE PRIMORDIAL:

Proviene de un germen dentario que en vez de formar un diente, degenera conviniéndose en quiste.

Clínicamente: Se asocia con un diente ausente (puede originarse también de un germen supernumerario).
Comprende aproximadamente al 5% de todos los quistes foliculares, son más frecuentes en la mandíbula que en el maxilar superior y se presenta habitualmente entre los 20 a 30 años. Puede presentar un agrandamiento del maxilar o puede ser asintomática. Puede ser indolora pero cuando es grande puede provocar migración de los dientes.

Radiográficamente: Se presenta como una zona radiolúcida bien demarcada que no se asocia directamente con un diente erupcionado o no erupcionado.
Muestra una imagen osteolítica, bien definida, uni o multilocular. El crecimiento expansivo sin apenas deformidad cortical es bastante característico. Por lo general se trata de una lesión única, salvo en el Sd. de Gorlin-Goltz (Carcinomas basocelulares múltiples, costillas bífidas y queratoquistes múltiples).
Normalmente superan los 3 cm. de diámetro. La pared del queratoquiste es sumamente delgada y se adhiere firmemente al hueso. Cuando se desarrolla un proceso inflamatorio, la limitante sufre un engrosamiento importante.

Histopatología: Cortes microscópicos revelan una cantidad quística revestida de epitelio escamoso estratificado y una pared de tejido conectivo que por lo general esta libre de células inflamatorias y pueden contener pequeños islotes de epitelio odontogénico ameloblástico.

Tratamiento: El problema del queratoquiste radica en su gran porcentaje de recidiva por: tratamiento insuficiente, su cubierta fina y adherida o la presencia de microquistes o islotes epiteliales que perforan el hueso. Por ello el enfoque debe ser más agresivo que el del resto de quistes odontogénicos, comprendiendo la enucleación de la lesión con raspado óseo periférico y escisión de la mucosa que lo recubre. Además se puede realizar cauterización química posterior con solución de Carno y o nitrógeno líquido. En casos excepcionales puede ser necesaria la resección parcial ósea con reconstrucción del defecto, preferiblemente de forma inmediata.

2.- QUISTE DENTÍGERO:

Es un quiste Odontogénico que rodea la corona de un diente impactado, se debe a acumulación de líquido entre el epitelio reducido del esmalte y la superficie del esmalte, produciéndose un quiste en cuya luz está situada la corona mientras la raíz permanece por hiera.
Deriva del epitelio reducido del esmalte que rodea la corona del diente no erupcionado. Generalmente se relacionan con terceros molares inferiores o superiores o con caninos superiores no erupcionados.
El quiste permanece unido al borde cervical del diente afectado, la corona del diente por lo tanto se encuentra en la luz del quiste mientras que la raíz permanece fuera.

Clínicamente: El quiste es asintomático. Pero cuando es grande o se inflama o puede producir tumefacción o dolor. Como el quiste se relaciona con el diente impactado obviamente este diente está ausente en la arcada. Presentan un crecimiento lento pero continuo, provocando expansión de las corticales óseas, en ocasiones con perforación de éstas, y afectación de las estructuras próximas, pudiendo extenderse a seno maxilar y suelo de órbita cuando se originan en la región canina superior, y hacia la rama ascendente cuando afectan al tercer molar inferior.

Radiográficamente: Se presentan radiotransparencias circunscritas que rodean la corona del diente.
Puede provocar la reabsorción de las raíces de piezas adyacentes. En ocasiones pueden alcanzar gran tamaño donde puede desplazar al diente hacia la rama ascendente del maxilar inferior y en el maxilar superior hacia arriba a y hacia atrás.
Planteando entonces el diagnóstico diferencial con lesiones con mayor agresividad como el ameloblastoma o el queratoquiste.

Histopatología: La cavidad quística está revestida por una capa relativamente uniforme de epitelio estratificado no queratinizado, la inflamación puede alterar el epitelio. Según el tipo de inflamación (aguda o Crónica) y su intensidad (grave o leve) el epitelio puede convertirse en hiperplásico, atrófico o ulcerado. En la mayoría de los casos de quistes de larga evolución presentarán áreas de queratinización o cambios displásicos (premalignos) de su revestimiento epitelial. En los niños los quistes dentígeros se desarrollan a menudo en asociación con dientes en erupción y poco antes de entrar en la cavidad bucal, se presentan como un abultamiento en la cresta alveolar de colores azulados y llenos de líquidos.
Se denomina dientes de la erupción temporarios o permanentes, sus características son iguales al dentígero.

Tratamiento: El tratamiento de elección para los quistes dentígeros es la quistectomía con extracción de la pieza dentaria asociada a la lesión, siendo así raras las recidivas. En el caso de adolescentes, con un desarrollo casi completo de la pieza y una posición no muy anómala, se tiende a un tratamiento más conservador para intentar preservar la pieza dentaria, mediante separación del revestimiento quístico de la pieza o mediante descompresión primaria y, una vez haya disminuido el tamaño de la lesión, extirpación de ésta.

3.- QUISTE DE ERUPCIÓN:

“Quiste odontógeno, con características histológicas de un quiste Dentígero que rodea la corona del diente, que ha hecho erupción a través del hueso pero no del tejido blando y se presenta clínicamente como una masa blanda fluctuante sobre la cresta alveolar”.

Clínicamente: El quiste de erupción es una variante del quiste Dentígero que se desarrolla en el tejido blando que rodea la corona de un diente en erupción. Puesto que este quiste está en gran parte confinado a los tejidos blandos, se presenta como una tumefacción fluctuante de la cresta alveolar más que como una radiotransparencia intraósea. La masticación inducirá a veces hemorragia en un quiste de erupción, dando origen al término “hematoma de erupción” para denominar este quiste. Se presenta como una tumoración gingival blanda de color azulado en el borde alveolar sobre la corona de una pieza temporal en erupción, asociándose a su retención

Histopatología: El quiste deriva del epitelio reducido del esmalte, y sus rasgos histológicos son en esencia los mismos de un quiste Dentígero. A menudo se observan cantidades variables de fantasmas residuales de células epiteliales, derivadas de células de revestimiento exfoliadas, en el interior de la hemorragia en curso de organización que puede ocupar la luz de esos quistes.

Tratamiento: La mayoría de esos quistes no requieren tratamiento porque se rompen espontáneamente y acaban siendo exteriorizados como consecuencia de la masticación normal. En los quistes de erupción que no evolucionan espontáneamente, la corona del diente afectado puede exponerse quirúrgicamente, tratando simultáneamente el quiste y dejando que el diente afectado haga erupción.

4.- QUISTE MULTILOCULAR:

En raras circunstancias un germen dentario puede originar quistes múltiples que a diferencia de los dentígeros, no se asocian con un diente desarrollado.

Clínicamente: Se presenta como un agrandamiento del hueso afectado. Corresponden al 1% de los quistes foliculares y se presentan con mayor frecuencia en la zona molar mandibular. Provoca migración dentaria. Constituyen un hallazgo constante en una anomalía del desarrollo que se denomina síndrome del nuevo basocelular. Se asemejan a los quistes primordiales, los pacientes además de los quistes presentan múltiples carcinomas basocelulares y quistes sebáceos de la piel, deformidades esqueléticas como abovedamiento frontal, costillas aplanadas, bifidas, fusión de vértebras.

Radiográficamente: Se observa una zona con aspecto multiquístico o semejante a pompas de jabón.

Histopatología: Cortes microscópicos muestran una numerosa cantidad de quistes primordiales adheridos unos a otros comunicándose entre sí. Están revestidos de epitelio escamoso estratificado y sus paredes de tejido conjuntivo pueden presentar células inflamatorias. Algunas veces los quistes contienen queratina y el epitelio de revestimiento está queratinizado.

Tratamiento: Escisión local cuidadosa, radical y raspaje.

5.- QUISTES RADICULARES:

Se originan en los restos epiteliales odontogénicos (restos epiteliales de Malassez presentes en el ligamento periodontal). Existe dos variantes de quiste radicular: el quiste residual, aquel quiste radicular que permanece en el hueso luego de la extracción de la pieza que provocó su origen y el quiste radicular propiamente tal, que se ubica en la zona apical o más raro lateralmente a la superficie radicular como consecuencia de la presencia de conductillos aberrantes colaterales. El quiste radicular apical es común, pero no es una secuela inevitable del granuloma periapical, originado como resultado de infección bacteriana o necrosis de la pulpa dental, casi siempre posterior a caries con compromiso pulpar.
Es asintomático aunque a veces el diente es sensible a la percusión (Episodios de dolor y alivio). No producen deformación.

Radiográficamente: Suele observarse como una imagen radiolúcida, redonda u ovoide, homogénea, con borde opaco delgado inconstante.
La presencia de un diente desvitalizado asociado con radiolucencia apical nos puede indicar que se trata de un quiste radicular.
Es importante señalar que la diferenciación radiológica entre un quiste radicular y el granuloma apical no es posible, sobre todo cuando éste último ha comenzado a reabsorber el hueso alveolar y sustituirlo por tejido de granulación.

Histopatología: El quiste está revestido de epitelio escamoso estratificado rodeado por tejido conectivo que presenta infiltración de plasmocitos, linfocitos y edema. Pueden presentar hendiduras de colesterina circundada por células gigantes, hemosiderina y macrófagos.

Tratamiento: Enucleación y raspaje.

6.- QUISTE RESIDUAL:

Es la misma entidad clínica que el quiste periapical, pero se corresponde con una zona del maxilar donde se extrajo un diente. Se produce por la existencia de un quiste radicular extirpado de forma incompleta o porque existía un granuloma que pasó inadvertido en la extracción. Suelen alcanzar un tamaño mayor que los quistes radiculares.

Radiográficamente: Está en relación al reborde alveolar desdentado y se presenta como un área radiolúcida bien definida con un borde esclerótico.

Histopatología: Es muy similar al Quiste Radicular pero siempre con menos inflamación. Rara vez se ha descrito transformación en Displasia Epitelial y en Carcinomas Espinocelulares.

Tratamiento: Enucleación quirúrgica

7.- QUISTE ODONTOGÉNICO:

El quiste deriva de la lámina dental. A veces se origina en el revestimiento de un quiste Dentígero. Se presenta en ambos maxilares y con mayor frecuencia en el maxilar inferior, especialmente en el área posterior del cuerpo y de la rama mandibular. Posee un gran potencial de crecimiento pudiendo alcanzar gran tamaño provocando destrucción ósea masiva. Puede recidivar en el 25% al 60% de los casos.

Clínicamente: Generalmente se presenta en adultos, siendo tres veces más frecuente en la mandíbula que en el maxilar superior, con localización preferentemente anterior. Su comportamiento suele ser localmente invasivo, provocando adelgazamiento, erosión e incluso perforación del hueso adyacente en no pocas ocasiones.. Clínicamente se suele manifestar con inflamación, dolor o parestesia. Es de reciente descripción por lo que se han registrado pocos casos.

Radiográficamente: Se observa una lesión solitaria bien definida o una lesión con una radiotransparencia Multilocular poliquística que presenta borde cortical delgado.

Histopatología: Es patognomónico: Amplia y anfractuosa cavidad bordeada por epitelio plano pluriestratificado cuya capa basal es característica: células columnares (algunas veces cúbicas) dispuestas a la manera de empalizada sobre las cuales se disponen 3 o 4 capas de células poliédricas escamosas cubierta a su vez por una capa superficial paraqueratósica.
El epitelio descrito es depapilado y tiende a separarse de su soporte conjuntival donde es frecuente encontrar y lejanas a la cavidad central múltiples quistes satélites que se suponen provienen por proliferación del epitelio principal y que son responsables de las recidivas.

Tratamiento: Enucleación quirúrgica, cuando son muy grandes puede necesitar resección quirúrgica del maxilar. Puede recidivar entre los 5 y 10 años después por lo que necesita seguimiento clínico.

8.- QUISTE PERIODONTAL LATERAL:

Poco común, ocupa el espacio entre dos raíces de piezas dentarias vitales y su etiología es incierta, provendría de restos de Malassez, del epitelio reducido del esmalte o de la lámina dental

Clínica: El quiste periodontal es un quiste odontógeno relativamente raro que comparte un número sorprendente de analogías clínicas y morfológicas con el quiste gingival del adulto. Las analogías han llevado a la conclusión de que el quiste periodontal lateral y el quiste gingival del adulto representan manifestaciones intraóseas y extraóseas de la misma lesión, siendo ambos derivados de residuos de la lámina dental (restos de Serres).

Radiográficamente: Se observa como una radiotransparencia solitaria pequeña y bien delimitada, con una cápsula delicada, localizada entre las raíces de dientes vitales. La lesión suele ser menor de 1cm de diámetro y se encuentra con mayor frecuencia en la región premolar mandibular y en el maxilar superior entre en canino y el incisivo lateral. No obstante, se presenta a veces entre cuales quiera de los dientes anteriores de la mandíbula o el maxilar. La media de la edad de presentación de este quiste corresponde apacientes de unos 50 años de edad.

Histopatología: El quiste deriva de los residuos de la lámina dental. Similar a la de otros quistes odontógenos.
Los rasgos típicos son un revestimiento delgado de epitelio no queratinizado que mide de una a tres células de espesor, con un número variable de células claras y ricas en glucógeno. Debe hacerse diagnóstico diferencial con el quiste radicular lateral, el quiste primordial y el quiste gingival.

Tratamiento: Enucleación quirúrgica, su recidiva es rara.

9.- QUISTE GINGIVAL DE ADULTO

El Quiste gingival del adulto se localiza en los tejidos blandos de la encía por fuera del hueso y deriva de residuos de la lámina dental (Restos de Serres), los mismos residuos que originan el quiste periodontal lateral.

Clínicamente: El quiste gingival del adulto se presenta como una tumefacción llena de líquido, firme pero comprensible, situada sobre la encía facial de la mandíbula o del maxilar superior en la región de los premolares/caninos/incisivos. La distribución clínica, el tamaño, la edad de aparición y las características histológicas del quiste gingival del adulto son sorprendentemente similares a las del quiste periodontal lateral. Por estos motivos se ha concluido que estos dos quistes representan las manifestaciones extraósea e intraósea de la misma entidad.

Radiográficamente La mayoría de los quistes gingivales del adulto están confinados a los tejidos blandos en la encía y por tanto no aparecen en las radiografías. A veces, se origina una imagen radiolúcida situada entre las raíces de dos dientes (entre el diente y la cresta alveolar). En ocasiones puede ser multilocular y más agresivo (quiste odontogénico botrioide). Puede producir erosión del hueso cortical

Histopatología: Las lesiones suelen ser de pequeño tamaño, presentan un epitelio escamoso estratificado delgado al igual que el quiste periodontal lateral del desarrollo, aunque a diferencia de éste, no afecta al hueso y se encuentra localizado en la encía
El revestimiento es delgado, por lo general de dos a cinco células de espesor, y contiene a menudo espesamientos (placas murales), también pueden estar presentes células planas.

Tratamiento: Enucleación quirúrgica conservadora y no tiene tendencia a recidivar.

10.- QUISTE GINGIVAL DEL REGIÉN NACIDO:

Es un quiste superficial que se presenta generalmente en forma múltiple en la mucosa alveolar de niños hasta de 3 meses con aspecto de gránulos de aproximadamente 2 mm. de color blanquecino. También se les denomina “Perlas de Epstein” o “Nódulos de Bhon”. Son más comunes en la maxila.

Clínica: El Quiste de la lámina dental del recién nacido, como indica su nombre, deriva de los restos de la lámina dental que permanecen en los tejidos blandos de los maxilares. Los quistes se observan generalmente sobre las crestas alveolares de lactantes recién nacidos como tumefacciones pequeñas, a menudo múltiples.

Histopatología: Esta constituido por una lesión quística de pared fina localizada superficialmente y revestida por un epitelio plano delgado, estratificado y queratinizado, contiene queratina compactada descamada.
Tratamiento: No tienen ninguna trascendencia clínica ni necesitan tratamiento

11.- QUISTE ODONTÓGENO GLANDULAR:

El quiste odontógeno glandular fue descrito por primera vez en 1987. También ha sido designado quiste sialoodontógeno. Dado que las características histológicas de algunos ejemplos de este quiste son muy parecidas a las que se observan en la variedad poliquística del quiste periodontal lateral (quiste odontógeno botrioide), se considera que ambos proceden de la lámina dental

Clínica: Aunque el quiste odontógeno glandular comparte algunos rasgos con el quiste periodontal lateral, muestra algunos rasgos característicos. Presenta un potencial de crecimiento mucho mayor que el quiste periodontal lateral y tiene una propensión a recurrir, justificando así su clasificación como entidad distinta.

Radiográficamente: El quiste odontógeno glandular aparece principalmente en la mandíbula. El aspecto radiográfico no es específico y por lo general las lesiones son grandes. Los quistes pueden presentarse como radiotransparencias bien definidas, uniloculares o multiloculares.

Histopatología: Es algo compleja: cavidad bordeada por capa de epitelio escamoso de variado espesor depapilado, presencia de material musicarminófilo y células mucosas, que constituyen el hecho microscópico más notable y que semejan un Carcinoma mucoepidermoide central y solitario de bajo grado.
Esta lesión debe ser considerada como agresiva y se recomienda extirpación con margen de seguridad.

Tratamiento: Enucleación quirúrgica y legrado, algunas de estas lesiones eran grandes y poliquísticas y se han descrito recidivas.





12.- QUISTE ODONTOGENICO QUERATINIZANTE Y CALCIFICANTE:

Puede aparecer a cualquier edad pero en su mayoría en pacientes menores de 40 años. Son más frecuentes en maxilares superiores e inferiores y algunas veces en tejido blando subyacente.
Clínicamente: Son iguales a los otros quistes odontogénicos.

Radiográficamente: Las radiografías muestran radiolucidez solitaria o Multilocular bien delimitada con manchas radioopacas en su interior, miden entre 1 y 8cm.

Histopatología: En el 90% de los casos las lesiones son quísticas y en ocasiones son sólidas, consisten en áreas de epitelio, columnas y estrellado que lo asemejan al ameloblastoma, áreas de estroma celulares (células epiteliales con queratina), áreas de queratina y áreas focales de calcificación. En casos raros las células epiteliales contienen melanina.

Tratamiento: Es una lesión benigna se debe realizar extirpación conservadora

III. QUISTES NO ODONTOGÉNICOS


1.- QUISTE PALATINO MEDIANO Y ALVEOLAR MEDIO:

Son quistes de la línea media del maxilar superior, se origina a partir de células epiteliales que quedan atrapadas en la línea media del maxilar durante su desarrollo, comprenden el 75% de los quistes no odontogénicos y no epiteliales seudoquistes) de los maxilares.
El quiste palatino se presenta en la línea media del paladar, el alveolar medio se encuentra cerca del proceso alveolar inmediatamente por detrás de los incisivos centrales.
Ambas lesiones se presentan como una tumefacción sólida en la línea media del paladar. La tánica mucosa puede ser pálida o blanqueada, pero siempre está infectada, sin ulceración. Las lesiones son indoloras pero pueden producir molestias durante la masticación y la fonación.

Radiográficamente: Se observan zonas radiolúcidas circunscritas localizadas en la línea media de la parte anterior del paladar. La lesión se encuentra rodeada de una banda de esclerosis cortical de grosor variable. Puede provocar divergencia de las raíces de incisivos centrales superiores.

Histopatología: La cavidad quística contiene restos celulares líquidos o queratina.
El tejido conectivo periepitelial puede presentar una leve infiltración de linfocitos y plasmocitos.

Tratamiento: Enucleación

2.- QUISTE GLÓBULO MAXILAR:

Se origina a partir de restos epiteliales que rodearon en la línea de fusión de los procesos globular y maxilar del proceso facial embrionario por lo que se le observa entre canino y el incisivo lateral del maxilar superior provocando un agrandamiento y migración en los dientes adyacentes, que permanecen vitales.

Clínica: Suelen ser asintomáticos, pasando inadvertido si no se infecta o adquiere un gran tamaño. La vitalidad de las piezas dentarias adyacentes suele estar preservada.

Radiográficamente: Se observa una zona radiolúcida piriforme entre el canino y el incisivo lateral, la parte más delgada se encuentra entre el incisivo latera1 y el canino, cuyas raíces están separadas por la imagen radiolúcida.

Histopatología: Se presenta como una cavidad quística de forma constante; un revestimiento de epitelio respiratorio, epitelio cilíndrico pseudoestratificado con cilios y mayor o menor abundancia de células caliciformes
La pared del quiste muestra infiltración de plasmocitos y linfocitos.

Tratamiento: Enucleación,preservando las piezas adyacentes.


3.- QUISTE NASOALVEOLAR:

Es un quiste de tejidos blandos, pero se le incluye porque es un quiste fisural y porque a veces produce resorción de hueso. Es raro. Suele observarse en la raza negra y se localiza en la base de una de la nariz.
Ocasiona una tumefacción que puede palparse debajo del labio superior y en el piso nasal. Los dientes de la región poseen vitalidad.

Clínica: No se desarrolla en el interior del hueso, aunque puede provocar una erosión de la cortical externa del maxilar superior. Se expansiona sobre el suelo del vestíbulo nasal, provocando una hinchazón del mismo. Tiene tendencia a la infección y cuando se infecta provoca borramiento del surco nasolabial del lado de la lesión, distorsión del ala nasal e incluso obstrucción nasal leve. Pero generalmente es asintomático. En un 10% de los casos es bilateral.

Radiográficamente: No se observa alteración ósea, aparece con una radiolucencia si por presión desde el periostio el quiste produce resorción ósea. En el caso presentado se puede observar en la Rx de perfil el Quiste Nasolabial relleno con material radiopaco y es notable la posición artificiosa palatina en Rx oclusal y Rx panorámica

Histopatología: El quiste está revestido por una capa de epitelio cilíndrico seudoestratificado que muestra un número variable de células mucosas (caliciformes) o por un epitelio cuboidal de tipo ductal. En algunas lesiones puede verse un revestimiento de epitelio plano estratificado. Con frecuencia se observa algún grado de plegamiento interno del revestimiento del quiste y del tejido conjuntivo asociado. Suele observarse una estrecha zona de tejido fibroso denso y homogéneo adyacente al revestimiento epitelial. No suele observarse inflamación.

Tratamiento: Ya que es extraperióstico se aborda por vía vestibular, mediante una incisión en la mucosa del surco labial superior, quedando la tumefacción superior a ésta y procediendo a la disección cuidadosa de los tejidos blandos y pared quística, que puede estar firmemente adherida a la mucosa nasal y al cartílago del ala nasal.


4.- QUISTE MANDIBULAR MEDIANO:
Son quistes muy raros. No presentan epitelio fisural por lo que en realidad no son quistes Fisurales, sino quistes primordiales que se originan a partir de una germen dentario accesorio.­

5.- QUISTE NASOPALATINO:

Son quistes intraóseos, embrionarios, situados en la línea media de la parte anterior del paladar derivado de los islotes del epitelio remanentes después del cierre del conducto nasopalatino embrionario. Aunque la mayoría son intraóseos, algunos se desarrollan en tejido blando del paladar anterior por lo que se divide en dos tipos:
- Quiste del conducto incisivo, sí se localiza en el conducto incisivo.
- Quiste de la papila, si se establece en la papila palatina.
Pueden ser asintomáticos o pueden producir una elevación en la parte anterior del paladar.

Cínica: Generalmente son asintomáticos, descubriéndose durante un examen clínico o radiológico de rutina. En otras ocasiones pueden manifestarse como tumoración en la parte anterior del paladar, con infección secundaria, o más raramente con dolor o creación de fístulas

Radiográficamente: Se presenta como una radiotransparencia (radiolúcido) circunscrita de forma oval o de corazón debido a que la sombra de la espina nasal se superpone a la radiolucencia. El quiste se sitúa en la línea media de la parte anterior del maxilar superior, entre las raíces de los incisivos centrales. El quiste se sitúa por encima y detrás en relación con el quiste alveolar mediano. El quiste de la papila no produce imagen radiolúcida, solo en caso de que erosione el hueso desde la superficie palatina, podrá verse la zona radiolúcida. Puede provocar divergencia de las raíces de incisivos centrales superiores.

Histopatología: Muestran un revestimiento de epitelio respiratorio, cuboidal, o escamoso estratificado o una mezcla de estos tipos de epitelio. Existen inflamación, hay infiltración de linfocitos y plasmocitos. La cápsula del quiste presenta glándulas mucosas, vasos sanguíneos y nervios periféricos que corresponden al contenido normal del canal incisivo. La presencia de estos elementos distingue esta lesión de otros quistes y permite el diagnóstico histopatológico.

Tratamiento: Enucleación quirúrgica, rara vez da recidiva y no se ha descrito transformación premaligna o maligna.


Bibliografía




Patología Oral y Maxilofacial Contemporánea
J. Philip Sapp, Lewis R. Eversole y George P. Wysocki
Segunda Edición
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